- El rector de Global University, Juan Camilo Mesa Jaramillo, se pronunció sobre la reciente reforma que prohíbe la venta de comida chatarra en escuelas y sus alrededores, destacando que se trata de una medida urgente desde la perspectiva de la salud pública, pero también como una oportunidad para la innovación y el emprendimiento.
Sobre el impacto en quienes venden productos como galletas en las inmediaciones de las escuelas, reconoció que habrá afectaciones, pero subrayó la importancia del cambio. “Ese es un tema de salud pública. La realidad es que México ha sido muy bien visto en el mundo por los sellos que se están poniendo en los productos. A lo mejor cuando nosotros lo veíamos, esto era tan raro, pero en el mundo nos han chuleado mucho esto porque la realidad es que ya eres consciente, es una decisión.”, afirmó.
Mesa resaltó que México se ha convertido en el país con mayor índice de obesidad infantil en el mundo, lo que representa una grave amenaza para el sistema de salud. “Ya no era Estados Unidos, ya somos el más obeso. Pero somos el país más obeso en niños y eso nos está marcando una tendencia de que seguramente, siendo el país más obeso en niños, vamos a tener problemas constantes y crecientes incluso de hipertensión, de diabetes. Una gran cantidad de cuestiones que para la salud pública es un gravísimo problema”, señaló.
Destacó que si bien no se trata de demonizar productos como una galleta, es necesario revisar su consumo, sobre todo cuando los niños optan por estos productos antes que opciones más nutritivas.
Mesa también habló sobre su experiencia personal como mentor de una empresa que elaboró galletas con alga espirulina, aprobadas por la normativa de salud, y aceptadas por los niños en pruebas de consumo. “Yo impulsé una empresa, unos chicos que desarrollaron unas galletas en base a un alga que se llama espirulina. Eran maravillosamente ricas y en las pruebas de testeo con los niños, los niños las preferían”, comentó.
Insistió en que este tipo de escenarios deben motivar a los emprendedores a generar soluciones creativas: “Los emprendedores van a ver un área de oportunidad. Cómo vamos a sustituir las galletas y las papas por otro producto. Hay unas muy interesantes y químicamente las ves y no te hacen tanto daño”.
Además, subrayó que este cambio debe ir acompañado de supervisión y cumplimiento estricto. “Sí hay que quitarlos ya y hacer supervisiones que sí se cumpla. De todos lados vimos que con lo de los sellos, las empresas tradicionales que eran líderes de un sector tienen ya productos que cumplen, alternativa y que pueden estar libres de sello”, aseguró.