En el fútbol, hay goles que no solo cambian partidos, sino que escriben mitos. Uno de ellos es el “Gol del Ex”, esa daga emocional que un jugador clava en el corazón de su antiguo equipo. Aunque la expresión se ha globalizado y adaptado a mil historias, su origen más icónico y sincero apunta a un nombre: Denis Law, el escocés que, con un golazo de tacón en 1974, no solo marcó contra el Manchester United, sino que dio vida a una narrativa que aún resuena en cada estadio.
Denis Law: El rey que cambió de corona
Denis Law no era cualquier jugador. Nacido el 24 de febrero de 1940 en Aberdeen, Escocia, este delantero de mirada afilada y olfato letal se convirtió en leyenda del Manchester United. Entre 1962 y 1973, jugó 404 partidos y anotó 237 goles con los Red Devils, ganando dos ligas (1965 y 1967) y la Copa de Europa de 1968. Era el “King”, un ídolo eterno en Old Trafford, parte del trío sagrado junto a George Best y Bobby Charlton. Pero el fútbol, como la vida, tiene giros crueles.
En 1973, tras una temporada marcada por lesiones y desencuentros, el United lo dejó ir como agente libre. Law, a sus 33 años, firmó con el Manchester City, el rival de toda la vida. No era un traspaso cualquiera: era una traición en los ojos de muchos hinchas. Y el destino, siempre guionista implacable, puso la escena perfecta para que naciera el “Gol del Ex”.
El tacón que silenció Old Trafford
El 27 de abril de 1974, Manchester United y Manchester City se enfrentaron en la penúltima jornada de la First Division. El United, en el puesto 20 de 22, peleaba por no descender por primera vez desde 1937. Law, con la camiseta celeste del City, entró al campo sabiendo que no sería un día más. Con el partido 0-0, en un contragolpe letal, un rebote de Francis Lee encontró a Law en el área. Sin pensarlo, giró el tobillo y, de tacón, mandó el balón al fondo de la red. Old Trafford se congeló.
No hubo festejo. Law, con el rostro desencajado, bajó la cabeza y caminó al centro del campo. “No quería marcar ese gol”, confesó años después en su autobiografía.
“Fue el momento más triste de mi carrera”.
Los hinchas del United invadieron el césped, el partido se suspendió, y aunque el descenso ya era casi inevitable (el United bajó por diferencia de goles al día siguiente), ese tacón quedó como el símbolo de la caída. El mito dice que Law “mandó al United a Segunda”, pero la realidad es más compleja: fue el golpe final de una temporada desastrosa.
¿Por qué se hizo tan famoso?
El gol de Denis Law no inventó la idea de marcarle a un ex equipo, pero le dio un alma única. Fue el contexto: un ídolo adorado, un derbi feroz, un tacón inesperado y un desenlace trágico. En Inglaterra, lo llamaron “The Law of the Ex” (La Ley del Ex), y aunque el término evolucionó a “Gol del Ex” en español, su esencia nació ahí. Law no celebró, pero el fútbol sí: encontró en esa imagen un drama perfecto.
La fama creció porque el fútbol ama las historias de redención y revancha. Cuando Hugo Curioni marcó para River contra Boca en 1971, Argentina ya tenía su versión, pero el de Law, resonó en Europa y más allá. La televisión, que empezaba a masificar el deporte, llevó la escena a millones. Y con el tiempo, cada gol similar, de Baggio a Van Persie, reforzó la leyenda. En la era digital, el “Gol del Ex” es un hashtag instantáneo, un meme que revive con cada traición futbolera.
¿Cuándo se usa el “Gol del Ex”?
El “Gol del Ex” no es cualquier anotación. Se reserva para cuando un jugador marca contra un equipo donde dejó huella: donde fue ídolo, donde creció, o donde su salida dolió. No basta con haber pasado por ahí; tiene que haber historia. Law lo definió: 11 años en el United, un ícono que cambió de bando y golpeó donde más dolía. No aplica a suplentes fugaces ni a pasos intrascendentes.
Se usa en derbis, clásicos o partidos clave, donde el peso emocional multiplica el impacto. Siempre hay un guiño al pasado, ya sea en el festejo desafiante o en el silencio culpable.
La ley que Denis dejó
Denis Law, quien hoy lucha contra el Alzheimer, no quería ese gol, pero el fútbol lo convirtió en su bandera. “No lo disfruté, pero entiendo por qué la gente lo recuerda”, dijo en 2001 a The Guardian. Su tacón en el 74 no solo marcó el nacimiento del “Gol del Ex” como fenómeno; le dio al fútbol una de sus grandes verdades: el pasado siempre vuelve, y a veces lo hace con un balón en la red.
Así que, cuando veas a un ex enfrentar a su antiguo amor, recuerda a Law. Ese escocés flaco, de melena despeinada y mirada triste, nos enseñó que en el fútbol, como en la vida, los goles más recordados no siempre son los más felices. El “Gol del Ex” es venganza, nostalgia y arte, todo en un solo toque. Y desde aquel día en Manchester, sigue siendo ley.