Tierra de ratones… / Sobre hombros de gigantes - LJA Aguascalientes
24/04/2025

“Esta es la historia de un lugar llamado Mouseland…”, narraba el político canadiense Tomas C. Douglas, para explicar cómo los ratones eligen gatos para que los dirijan, y cómo cuando se hartan de esos gobiernos, los gatos cambian de imagen para seguir gobernando. Y sobre esa historia que pareciera una fábula, el problema no es ignorar la historia para repetir la tragedia; el problema es ignorar la historia de uno mismo y estar convencido de que no lo ignora.

El problema es ignorar que la sociedad ha sido mantenida dividida desde sus orígenes; primero en clanes, luego en pueblos, posteriormente en naciones, y finalmente en religiones. El problema es ignorar que la manera de debilitar y someter a una sociedad es dividirla, crear divisiones políticas, culturales, étnicas o religiosas, con tal de que estén ocupados en enfrentamientos mezquinos, distraídos en atacarse, en destruir los lazos y las amistades, y evitar que se unan contra el verdadero enemigo común: el que divide; el cual, posteriormente luchará contra los opositores, haciendo creer que es para mantener el orden y garantizar la forma de pensar de una supuesta mayoría.

La naturaleza del ser humano lo hace manipulable. Cualquier primera información que recibe, regularmente la cree, la toma como veraz y la hace suya. Para el ser humano es muy fácil prejuzgar, pero se le dificulta salir de ese prejuicio. Para el ser humano es más fácil tomar la información de cualquier fuente, no verificarla, y pasarla por su filtro de percepción para creerla, que investigar que la información sea real. Y es gracias a eso como se le divide para vencerlo, para someterlo.

Y en últimos días eso se sigue incrementando: divide y vencerás.  Se divide desde que se preparó el camino; se hace ver a unas personas como cerradas, conservadoras y manipuladoras; a otros como ignorantes o huecos; a otros más como salvadores y promotores del cambio verdadero; y a otros como títeres de ideas personales. Se utiliza a algunos medios masivos para provocar enfrentamientos disfrazados de visiones críticas; se crean movimientos de reacción contra determinadas ideologías y se hace creer que surgieron libremente de la sociedad; se utilizan las redes sociales para enfrentar, agredir, descalificar, discriminar, destruir lazos, aumentar el odio, evitar la unión y el despertar a la realidad.

Se crean encuestas, narraciones, imágenes, etc., para generar una consciencia colectiva de que todos tienen la razón, y que a la vez nadie la tiene. El doble lenguaje genera doble pensar; el doble pensar genera confusión, y la confusión puede ser encaminada a lo que alguien quiere. Se es corrupto y se alega que el otro es corrupto. Se enfrenta a los jóvenes, por ser los más fáciles de persuadir, ya que creen que lo pueden todo, y que lo que no coincide con su pensamiento, es inadecuado o falso. 

Se difunden datos cortos, contradictorios, que hablan de duda y más duda para que la ignorancia siga en pie. Se generan más enfrentamientos y se emplean los medios para impactar en tiempo real; se emplea la tecnología para crear falsedades, pues a final de cuentas pocos verifican la fuente y muchos todo lo creen. Se provocan compras de pánico para fortalecer la construcción de la realidad, y hasta las naciones extranjeras ayudan a incrementar la división. “Miente, miente, miente, que algo quedará; cuanto más grande sea una mentira, más gente la creerá”, decía el Primer Ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels.

Se emplea la necesidad, los sentimientos, el miedo, la ignorancia, para dividir  y mantener la división; ya que sin estas distracciones, podrán unirse y será más difícil la manipulación. Entre más distraídos, más divididos, más controlables; ni cuenta nos damos de cómo el poder se sigue traspasando entre unos pocos desde que se originó esta historia.

En la película “Bichos: una aventura en miniatura” (Disney-Pixar, Estados Unidos, 1998), existe una escena en la cual las langostas (saltamontes) se encuentran en un sombrero que hace las veces de un bar, y Molt (“el mudo”, “súbdito”) le pregunta al líder Hopper (“tolva”, ley del embudo), para qué regresar a la isla de las hormigas, si ni siquiera le gusta el grano que se roban. Hopper reacciona molesto y se genera un diálogo interesante, en el que dice que una hormiga se atrevió a retarlo, y si bien una hormiga es poca cosa, si una se rebela, todas las demás lo harán pronto: “las hormigas nos superan en número de cien a uno, y si llegan a averiguarlo, ¡adiós a nuestro estilo de vida!”. Y concluye: “no es por la comida, es para mantenerlas alineadas”…

Lo mejor para el control es que se hace creer que fue nuestra decisión, que nosotros elegimos ser, pensar, cuestionar y estar así. Democracia: de demos (pueblo) kratos (gobierno) ia (cualidad): gobierno del pueblo. Gobernar: de gubernare (en sus orígenes pastorear a las reses; luego se dijo que venía de guiar o dirigir navíos). Pueblo: de pubes, populus (conjunto de jóvenes capaces de manejar las armas, pero no de gobernar). Es correcto: la democracia es gobernar al pueblo, y seguimos viviendo en Mouseland.


Aclaro que para toda esta reflexión, mi única fuente fue la intuición. Así que prefiero equivocarme, a ser profeta…


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