Indispensable. Previsto como estaba, ayer fue un día dedicado a la memoria de Víctor Sandoval, desde temprano hasta cerrada la noche, de Palacio de Gobierno al CIELA Fraguas, desde el discurso del gobernador Carlos Lozano de la Torre hasta la participación de un joven lector… Más que merecido, consideramos, porque la paradoja es que al ser un forjador de instituciones, con el paso del tiempo, el nombre del hombre, del funcionario, tiende a disolverse, incluso el del poeta, cuando logra que sus palabras sean las de todos.
Entre homenajes. Con mirada crítica, como en pocas ocasiones la clase política y la comunidad artística de Aguascalientes estuvieron a la altura de la ocasión, ni siquiera el eterno tiempo de campaña electoral en que vive la entidad logró empañar la ocasión. Incluso los amigos de la prensa brindaron la oportunidad a los declarantes de dejar a un lado la grandilocuencia con que narran las hazañas de su gestión o la pomposa inflexión con que prometen lo que harán si ganan. Después del discurso en homenaje a Víctor Sandoval, los reporteros buscaron al gobernador, quien tuvo oportunidad de agregar razones a los honores que hoy se rindieron, dijo Lozano de la Torre que el poeta es “sin duda, uno de los ciudadanos más brillantes que ha tenido Aguascalientes. Una de las gentes que ha trascendido más. Que en el tema cultural no solamente trascendió –obviamente- en Aguascalientes, trascendió a nivel nacional e internacional”.
Tras la declaración, no queda más remedio que preguntarse dónde están esos hombres y mujeres ahora, hace mucho que Aguascalientes dejó de ser la Atenas o la Suiza que se presumía, hace mucho también que la entidad no está entre los primeros lugares de la agenda nacional, en ningún tema, ni en lo social, ni en lo político, económico o cultural… muestra de que faltan esos hombres.
Quizá el problema es que nos hemos vuelto imitadores, ayer le comentábamos del caso de José Luis Novales Arellano quien se presenta como un Enrique Alfaro Ramírez en Aguascalientes. Ayer, quien estuviera a poco de ganarle la gubernatura de Jalisco a Aristóteles Sandoval presentó un amparo contra el aumento a la tarifa del transporte público, es decir Alfaro Ramírez consiguió que el Tribunal Administrativo del Estado suspendiera el alza y así consiguió que el transporte público siga costando seis pesos. No es poca cosa, esa acción sí es una respuesta a la consulta candidata en la que le demandaron que su prioridad fuera “defender la voz de los ciudadanos en temas políticos y usar la política para ayudar a la gente”… Nos queda claro que es una forma de hacer política, una a la que los suspirantes de Aguascalientes no se atreven. Para acabar con el tema de las imitaciones, Novales Arellano se presenta como un Alfaro Ramírez, pero por sus acciones, sólo le alcanza para ser el nuevo Armando López Campa; eso lo dice todo.
Entre contradicciones. En otra tienda, en el PAN, ahora Felipe González primero señala que Antonio Martín del Campo viola la normatividad electoral al citar encuestas que supuestamente lo postulan como el mejor posicionado en la interna pero, acto seguido, el ex gobernador anticipa que este jueves dará a conocer un estudio que le otorga “handicap” a ojos del panismo de a pie. Asimismo González González dice que sea cuales fueren, aceptará los resultados del día 7, claro, siempre y cuando no haya truco detrás: “Tengo que (aceptar el dictamen), es que va a ser la voluntad de los panistas, no la mía. Lo que no aceptaremos son acciones ilegales o movimientos que estén fuera de la ley, eso que ni piensen”, dijo ayer, con sabor a advertencia, pues durante todo el proceso, bajita la mano, se ha venido sospechando que la dirigencia estatal tiene inclinaciones hacia Martín Orozco, o lo que es lo mismo, hacia Martín del Campo. ¿Ése es el nivel?, es pregunta que se intriga por la altura de miras de la clase política local.
Aprovechar la ola. Quizá lo que valga la pena, al menos en este momento, para aprovechar el momento, es hacer a un lado la grilla y ceder este espacio a los apuntes de nuestro reportero Javier Rodríguez Lozano, quien al cierre de la edición nos remite algunos apuntes de cómo finalizó el homenaje a Víctor Sandoval en el CIELA Fraguas:
Nos cuenta que Georgina Alba Sandoval leyó el poema En la taberna de mi hermano… “Cuando llegó a la playa, desnudo como el alma…”; Delia Sandoval Romo: “Me niego al sillón que me destinan… No importa el lugar, hace tiempo que te aguarda mi corazón sin descanso”. Eunice Sandoval: “Mi padre, tranquilo en el zaguán… Alguna vez hemos escrito en los retretes… Sólo por una vez nos gustaría sacudirnos el miedo en las esquinas y mentarle la madre al funcionario”. Y “Un día salimos de nuestro refugio subterráneo del Cerro del Muerto y volvimos a lo que estaba devastado”.
Luego de esa lluvia de poemas de Víctor Sandoval, a cargo de familiares y amigos en el CIELA, Rafael Juárez, el hijo del maestro Ladislao, dijo que el viernes pasado estaba en el rancho de su tío, donde están las estaciones del Vía Crucis y alguien le pregunta: “¿Dónde está La taberna de mi hermano? Ojalá que esos documentos tuvieran vida”.
Relató que le entregó ese documento al gobernador Carlos Lozano de la Torre “y ojalá que pueda ver la luz. Era bonito ver cómo se entendían don Víctor y el maestro Ladislao para que los dardos de alegría o de nostalgia dieran en el blanco, como en ese inicio de: “Vamos a trabajar el pan de este poema, que cada quien traiga su cesta”.
Hay, dijo el Güero Juárez, muchas anécdotas de las jornadas de esos hombres de luz, el poeta y el músico, en el Festival de El Paso, Texas, donde don Víctor escribió: “Sembrar en tu vientre infinita nostalgia”.
Y entonó el poema musicalizado Patria mía: “Vamos a defenderte / que el soldado de mar o tierra / que llegaste de otros lares / que vienes de otras guerras / tú no sabes / vuelve a tu patria / a defender a tus hijos / contra mentiras y engaños”.
Mientras que Mariana Torres recordó que el recinto donde se encontraban, el CIELA Fraguas, se debe “a la generosidad de don Víctor Sandoval”, en el cierre de homenaje a su memoria. El poeta Eudoro Fonseca dijo que la obra de Víctor Sandoval ha sido exaltada recordando sus méritos para que se mantenga viva; confesó su emoción con las guardias ante sus restos morales y estableció que “Víctor Sandoval hizo política para hacer cultura, nunca cultura para hacer política”.
Otro de los más cercanos amigos del poeta, Salvador Gallardo, recordó que ambos hicieron un periódico que se llamó El hombre desnudo, también contó la anécdota de su entrevista a Desiderio Macías Silva –el padre del lema de Se Lumen Proferre de la Universidad Autónoma de Aguascalientes- que firmó con el seudónimo de Carolina Russell, nombre éste que el entrevistado convertiría en un libro andando el tiempo. Recordó a su amigo el poeta, “me dolió su muerte más como amigo” –diría- gran promotor de la cultura en Aguascalientes, un hombre que venía de tierra adentro, a una comunidad de gente cerrada y de buenas conciencias, donde no había en aquella época una sola librería; “fue el gran introductor de la modernidad a Aguascalientes”. Eunice Sandoval clausuraría el evento.
@PurisimaGrilla